sábado, 4 de junio de 2016

Muy serio y jocoso

(42) Twitter

El discurso de Muhammad Ali para negarse a ir a la Guerra contra Vietnam



















El discurso de Muhammad Ali para negarse a ir a la Guerra contra Vietnam














ali 10








Mi conciencia no me deja ir a dispararle
a mi hermano, o a gente de piel oscura, o alguna pobre gente hambrienta
en el barro por la gran y poderosa América. ¿Y dispararles por qué?
Nunca me llamaron “negro”, nunca me lincharon, nunca me echaron los
perros encima, no me quitaron mi nacionalidad, no me violaron y no
mataron a mi madre y padre… ¿Dispararles por qué? ¿Cómo puedo dispararle
a gente pobre?



¿Por qué habrían de pedirme que use un
uniforme y me vaya a 10,000 millas de casa y arroje bombas y balas a la
gente morena en Vietnam, mientras que los llamados Negros en Louisville
son tratados como perros y se les niegan los derechos humanos más
simples? No, yo no voy a ir 10,000 millas lejos de mi casa para ayudar a
asesinar y quemar otra pobre nación simplemente para continuar la
dominación de los blancos esclavistas sobre las personas más oscuras en
el mundo entero.



Este es el día en que tales males deben
llegar a su fin. Se me ha advertido que tomar esta postura me costaría
millones de dólares. Pero lo he dicho una vez y lo diré otra vez. El
verdadero enemigo de mi pueblo está aquí. No voy a deshonrar a mi
religión, mi pueblo ni a mí mismo al convertirme en un instrumento para
esclavizar a los que están luchando por su propia justicia, la libertad y
la igualdad.



Si creyera que la guerra va a llevar
libertad e igualdad a 22 millones de mi pueblo, no tendrían que
reclutarme, yo me uniría mañana. No tengo nada qué perder por defender
mis creencias. Así que voy a ir a la cárcel, ¿y qué? Hemos estado en la
cárcel desde hace 400 años.

¿Rojos? No, gracias - División 250

jueves, 2 de junio de 2016

Nihilismo - Wikipedia, la enciclopedia libre

"Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que
no acepta ningún principio como artículo de fe" y se extendió de manera
extraordinaria en la sociedad rusa de la segunda mitad del siglo XIX con
distinto significado: para los conservadores era ofensivo, para los
llamados "revolucionarios demócratas" era una señal de identidad.